El Servicio de Impuestos Internos emitió a finales de agosto una resolución que requiere a inversionistas, entidades de Gobierno, compañías y organizaciones benéficas, entre otros, notificar si alquilan o generan ingresos a través del arrendamiento. Esta medida entrará en vigor a partir de 2024 y pone fin a la exención de impuestos que algunas residencias adquirieron antes de 2010, además de incluir propiedades con un valor inferior a los $30 millones, como espacios de estacionamiento, que previamente no estaban sujetos a reporte. Los antecedentes recopilados se utilizarán para verificar las declaraciones de impuestos sobre la renta, en su mayoría relacionadas con los ingresos y gastos de las empresas contribuyentes, según afirmó la entidad.